martes, 23 de febrero de 2010

CADA VIGA EN SU OJO (1980) DE HÉCTOR SANCHÉZ

Por: Miguel Cortés


Eduardo Pachón Padilla afirma que en el siglo XX el cuento colombiano se divide en cuento del realismo, cuento neorrealista, cuento cosmopolita y cuento regional. El libro Cada viga en su ojo, de Héctor Sánchez podría ubicarse en el matiz genérico del cuento regional, al presentar las vivencias de una provincia determinada y porque en esta obra narrativa se retratan y resaltan los comportamientos, costumbres de algunos pobladores o personajes típicos de una región.

Las características señaladas del cuento regional se evidencian en el relato “Los inquilinos”. Aquí se presentan descripciones de un vecindario, así como las experiencias vitales y los quehaceres rutinarios realizados por cada uno de sus habitantes: el policía Rellena, Doña Abigail, el médico del pueblo y Don Rufino. Este último es un hombre entregado a la vida campesina, de ahí que se dedique al cuidado de sus productos agrícolas y de su único patrimonio: una vaca que genera conflictos en la comunidad porque su dueño la tiene dentro de la casa que se había convertido en un establo.

En el cuento “Los inquilinos” se exalta lo regional y lo típico mediante descripciones detalladas de los escenarios rurales donde se desarrollan las acciones, de las actividades efectuadas por los pobladores, como salir a la plaza del pueblo: “jueves, las calles están atiborradas de gente y animales, el sol quema el doble de los otros días…” (10).

Los elementos de la narrativa regional se presentan en el cuento “El lente de las promesas”, en el que se reconstruye las vivencias de un muchacho internado en un colegio que impone métodos de enseñanza tradicionales y un pensamiento católico que al parecer el muchacho no comparte; por esta razón, el chico tiene problemas con el profesor de aritmética de quien solo recibe humillaciones, insultos y castigos. Es por esta situación que el ofendido decide defenderse o vengarse de su maestro, hiriendo su ego de hombre e insultándolo ante los demás estudiantes. Así se evidencia en una de sus discusiones entre profesor-alumno:

“En la próxima reunión de profesores voy a tratar su caso, porque ya no me lo mamo mas. No profesor, no se lo mame más que usted tiene toda la razón, ese es un mosquetero de la familia de las moscas”. (35).

Algo que se destaca en el cuento “El lente de las promesas” es el trabajo con el lenguaje, que no es solo coloquial sino que presenta efectos paródicos y humorísticos con los que se pretende criticar las concepciones de la educación tradicional. Además y de acuerdo con Luz Mery Giraldo, la obra de Héctor Sánchez se caracteriza por “La transposición de la oralidad a la escritura, por un narrador diestro que sabe contar las anécdotas.”

Resulta importante mencionar que Héctor Sánchez, al igual que otros escritores nacidos en el Tolima, siguen apegados o no han podido superar las formas de escrituras del costumbrismo, el criollismo y el realismo que tuvieron gran acogida durante las primeras décadas del siglo XX . En ese sentido, en el libro Cada viga en su ojo se delatan anacronismos porque presenta mecanismos narrativos propios del cuento regional y por la visión de mundo rural y provinciana que en él se expresa.

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